El sol dibuja
garabato dorado
en tus pupilas.... (Judith Ghashghaie)
Confuso arabesco,
llega el laberinto. (Lidia Caraballo)
Nacen matices,
crepúsculo en rosa
desde su centro. (Gloria MiladelaRoca)
Busco pinceles rojos
para sacarles sangre. (Roger Silverio)
El olor a hierro
derramando su energía
sofoca la luz. (Javier)
Exiguo vaho trastoca
aurora en tu mirada. (Omar Villasana)
Los párpados,
cortinas terciopelo
derrotan la luz. (Toa Castellanos)
Tenue sol del ocaso
desvirtúa tu rostro. (Alejandra Ferraza)
Cada parpadeo
derrite las pestañas,
óleo y espacio. (Yisell Hernandez)
En brazos de Morfeo
de placer me anonado (Miguel )
jueves, 25 de junio de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
Voces Recortadas
No digas mas nada
De tus labios, que no brote ningún rio.
Ahoga tu arroyo cargado de sombras.
Torrente, arrastra las ganas,
con tu savia enredada en mis venas,
teje noches en la raíz de la carne
Palabra eterna en pliegues verdes
ondas de agua
exceden
De tus labios, que no brote ningún rio.
Ahoga tu arroyo cargado de sombras.
Torrente, arrastra las ganas,
con tu savia enredada en mis venas,
teje noches en la raíz de la carne
Palabra eterna en pliegues verdes
ondas de agua
exceden
martes, 26 de mayo de 2009
Ídolo de Humo
Eres un cuerpo desnudo lanzado al vacío.
Ambición pasada, derramada en el aire,
pretendes que tu oxígeno lo purifique todo.
Eres la fábula de un transitar,
la utopía en aquella búsqueda,
convertida hoy en desierto perdido.
No hay horizonte que regrese a tu abrazo.
El velo hechicero con que cubres tu rostro,
no esconde más tu absurda seducción,
no voltees, no insistas!
Termina ya con tu destructiva avaricia,
solo encontrarás una materia consumida.
Llegaste por un débil costado,
Dominándolo todo,
pero ya no existes.
Ambición pasada, derramada en el aire,
pretendes que tu oxígeno lo purifique todo.
Eres la fábula de un transitar,
la utopía en aquella búsqueda,
convertida hoy en desierto perdido.
No hay horizonte que regrese a tu abrazo.
El velo hechicero con que cubres tu rostro,
no esconde más tu absurda seducción,
no voltees, no insistas!
Termina ya con tu destructiva avaricia,
solo encontrarás una materia consumida.
Llegaste por un débil costado,
Dominándolo todo,
pero ya no existes.
lunes, 18 de mayo de 2009
Pleamar
La noche cargada de mil luceros,
alumbra un barco en su proa.
Una Sensación cansada de silencio,
impide su partida.
La brisa que despide la nave
exige su turno, impaciente.
Allí se ve como caminan los marinos,
con voces quietas.
Pero todo se palpa en la desvelada,
en la negrura de sus fantasías.
Olas abrazadas en la arena
adheridas piel a piel,
deseosas de mantener gemelitud
se miran frente al agua
en la humedad callada, para predecir su despedida,
en entristecido acuerdo.
Recorren la orilla de la frontera,
implorando que las horas se prolonguen.
En medio de la resaca
volverán a encontrar una corriente
Que ponga irremediablemente todo en su lugar.
alumbra un barco en su proa.
Una Sensación cansada de silencio,
impide su partida.
La brisa que despide la nave
exige su turno, impaciente.
Allí se ve como caminan los marinos,
con voces quietas.
Pero todo se palpa en la desvelada,
en la negrura de sus fantasías.
Olas abrazadas en la arena
adheridas piel a piel,
deseosas de mantener gemelitud
se miran frente al agua
en la humedad callada, para predecir su despedida,
en entristecido acuerdo.
Recorren la orilla de la frontera,
implorando que las horas se prolonguen.
En medio de la resaca
volverán a encontrar una corriente
Que ponga irremediablemente todo en su lugar.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Memorias de una esperanza
Entró en su habitación y miró alrededor
Guardó las zapatillas,
se miró al espejo.
Sonrió
Cambió las sábanas, perfumó su almohada
Miró nuevamente alrededor.
Buscaba algo sin saber por qué.
La añoranza, entró por la ventana,
Y se sentó a su lado.
Desde los confines de la entrada
se anunciaba una angustia solitaria,
que se petrificaba en su desierto.
Levantó sus brazos al cielo, haciendo ondas anhelantes
preparó una taza de té,
se bebió la noche con afán,
repasó todo su cuerpo
Con su blanco deseo cuidadosamente disciplinado, se acostó,
espero y se eternizó.
Guardó las zapatillas,
se miró al espejo.
Sonrió
Cambió las sábanas, perfumó su almohada
Miró nuevamente alrededor.
Buscaba algo sin saber por qué.
La añoranza, entró por la ventana,
Y se sentó a su lado.
Desde los confines de la entrada
se anunciaba una angustia solitaria,
que se petrificaba en su desierto.
Levantó sus brazos al cielo, haciendo ondas anhelantes
preparó una taza de té,
se bebió la noche con afán,
repasó todo su cuerpo
Con su blanco deseo cuidadosamente disciplinado, se acostó,
espero y se eternizó.
lunes, 13 de abril de 2009
martes, 10 de marzo de 2009
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